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Volviendo a jugar


Estos días se presentaron complicados y el foco estuvo en otros temas, más urgentes aunque no necesariamente más importantes. Eso me hizo pensar que tenemos que volver a los orígenes, aunque sea un ratito, todos los días. Sentarnos al lado de nuestros peques, sentirnos sus pares y jugar como ellos, disfrutando como ellos. Por ejemplo:

- Cantar 36 veces seguidas el feliz cumpleaños, levantando los brazos cuando decimos "Candelaria" y aplaudiendo cada vez que termina, para empezar de nuevo.

- Apilar los baldecitos haciendo una torre bien alta, para tirarlos y volverlos a apilar.

- Tirarnos del tobogán, 23 veces, gritando mientras caemos en picada. Y volver a subir para tirarnos otra vez.

- Leer 44 veces el mismo cuento, marcando con el super dedito las escenas favoritas y volviendo a empezar.

- Hacer una ronda sin fin, con toda la familia, alrededor de la mesa, hasta terminar mareados y agotados.

- Ver 100 veces la misma película (siempre Chicken Little, siempre hasta que aparecen los extraterrestres), disfrutando y sufriendo con las andanzas del pollito.

- Girar, girar, girar, girar, hasta caer maread@s, siempre al ritmo de la canción de los Imaginadores.

¿Tienen algún otro juego para la lista? ¿Cómo son sus días? ¿También los descansa ver jugar a sus peques? Cuánto tienen para enseñarnos, ¿no?

Decálogo del buen jugar (según Cande)




Últimamente estuvo hablando demasiado mamá. Ahora me toca a mí. Y vamos a seguir en la onda de consejos. Acá les comparto mi decálogo sobre el arte del buen jugar:

- No se puede jugar sin sacar todos los juguetes antes

- Sólo se puede elegir qué cuento leer, después de haber sacado todos los libros del estante.

-El papel y las pizarras le ponen límites al arte. Y hay que romperlos, continuando el dibujo en el piso, la ropa, las manos y la cara.

- Comer sin desparramar, volcar o manchar no alimenta igual de bien.

- Agua que no has de beber, usala para mojarte las manos o para salpicar a los papis.

- Nada mejor que llevar parte del arenero en los bolsillos del pantalón y las zapatillas, para tener un poco en casa.

- Si terminaste de desparramar los juguetes en el living, anda a jugar con los chiches del dormitorio.


- Los perritos de verdad son más divertidos que los peluches.

- Todos los baúles de juguetes deberían traer una canilla de verdad, funcionando. Las canillas tienen chorritos, que tienen múltiples usos en el juego.

- Siempre que los juguetes aburran y los cuentos cansen, recordemos que están los controles remotos, las computadoras, los escobillones y los frascos de perfume.

¿Cómo juegan ustedes? ¿Qué consejos podemos agregar?

Manchas



Hay pocas cosas que entretengan y mantengan concentrada a Cande tanto como los elementos para dibujar y pintar.

Tiene pizarra mágica, pizarra para tizas, pizarra para fibrones y una cartuchera con ceritas, lápices negros, lápices de colores, tizas y alguna que otra birome que se sirve de nuestras mesas de trabajo.

Por supuesto, lo más divertido de todo son las biromes, las tizas de colores y los fibrones para la pizarra. Con las biromes firma o corrige (previa observación atenta de lo que hace la mamá cuando no se dedica a ella en exclusividad).

Con las tizas empieza dibujando en su pizarrita y después se extiende a la ropa, el piso y los sillones. El arte no puede estar limitado al tamaño de una pizarra. Menos cuando está todo el piso para continuar los dibujos. "ARTE", "ARTE", "ARTE". "Tía" Andrea me explico en varias oportunidades que hay toda una corriente de vanguardia en artes plásticas que propone esta misma cuestión. Y estuvieron años explorando posibilidades para hacer lo mismo que Cande con su año y medio de edad.

Con la pizarra blanca y el fibrón (prestado por mamá, que lo usa para dar clases) las reglas suelen ser más estrictas: "sentadita, lejos de artículos dañables y sin pasear con el fibrón abierto por la casa". Pero no siempre se pueden cumplir. Menos cuando papá agrega colores al fibrón negro de mami y los límites de la pizarra condicionan ese afán de expresión.

¿Qué hacemos frente a ese despliegue artístico? Evitar la ropa linda cuando la niña está en plan creativo; mucha paciencia; alcohol y quita manchas y mucho de sentido del humor.

Acompaña este post una muestra del poder creador de Cande. ¿Cómo manejan ustedes los ataques artísticos de sus chicos? ¿Cómo combaten la manchas?

Pasatiempos


Volví a sacarle la compu a mamá, para contarles un poco sobre mis pasatiempos favoritos:

- Tirar las cosas al piso, lo más lejos posible de mamá y papá, y con la mayor fuerza posible, para que hagan más ruido.

- Sacudir el vaso con agua sobre la ropa propia y ajena, el mantel y el perrito que pasa por abajo. (Todavía no entiendo por qué no le gusta el agua.)

- Salpicar todo lo que esté a mi alcance, mientras me baño.

- Saltar en la cama de mamá y papá, sobre todo cuando ellos tienen sueño o pretenden dormir. En mi cuna probé, pero el rebote es menor.

- Charlar, charlar, charlar. Sería mucho más interesante si los grandes me entendieran, pero son un poco lentos para aprender cosas nuevas.

- Sacarme las medias, primero una y después la otra. Y chuparlas, mucho, mucho, así no me las pueden volver a poner.

- Leer todos mis cuentos, una y otra vez, mirando atentamente las imágenes. Sobre todo las verdes o con árboles y animalitos.

- Pararme, y probar a ver si me sale esto de caminar, que es más complicado de lo que parecía.

- Contemplar todos mis chiches, expuestos sobre la cómoda de mi cuarto, para meditar cuál quiero usar hoy para jugar.

- Mirar el programa de Mickey Mouse en la tele o en la compu de mami o el padrino.
- Pasear, pasear, pasear. En auto, en cochecito, a upa o como sea.

¿Cuáles son sus pasatiempos preferidos? ¿Cómo ocupan sus días? Cuentenme o diganle a sus mamis que me cuenten. Y hasta la próxima.
Cande