Madre....y punto.

Hoy escribo yo. Por lo menos tratare. Palabras como "marido", "esposo", "papa de Cande" o simplemente "Ariel" fueron usadas en este foro para hacer referencia a mi persona. Es que en un día como hoy no puedo dejar de contarles sobre la escritora de este foro.

"Ella ya es madre, lo único que le falta es tener a su hijo" es una frase que siempre me impacto de una serie que no viene al caso ahora. Y cuando tuvimos a Cande (tuvimos dijo el mosquito :) me di cuenta que era así: Bea no necesitaba a Cande para ser madre.

Como es eso? Les explico..

Bah, antes que nada, seamos sinceros. Para ser madre no hace falta demasiado no? No hace falta que les cuente sobre eso. Ahora, para ser MADRE, con mayúsculas, para portar semejante titulo, para ser buena madre, como nuestras madres, o nuestras abuelas, se necesitan cualidades como la paciencia, ser servicial, valentía y sobre todo infinito AMOR. Y saber. Saber desde algo ínfimo como cuando hay que cambiarle el pañal, hasta cosas importantes como saber que hacer cuando se golpea (al primer golpe de Cande casi me infarto). Y lo sabe!

Y me di cuenta enseguida, que lo único que le faltaba era Cande. Y esa actitud ante la vida es la que mi hizo un dia de febrero ir a conseguir un anillo, y dar el si en un altar. Por eso me case! No les parece?. Y cuando llego Cande, solo completo el circulo, puso la pincelada final al cuadro. Todo lo que ella necesitaba estaba ahí, esperándola...

Yo que soy totalmente neófito del tema, tengo la infinita dicha de verla en acción y les aseguro que es algo digno de ver. Y voy aprendiendo al lado de ella. Y voy ayudando en lo que puedo. Pero no les quepa ninguna duda. La mejor palabra para describirla es MADRE, y punto. Es lo mejor que le pudo pasar a Cande.... y a mi.

Feliz día mi amor!!

Ariel (el papá de Cande)

Feliz año nuevo


Me sorprendí esta semana haciendo balances de fin de año. Sí, en octubre en lugar de diciembre, como el resto del mundo. ¿Les cuento por qué?

Hoy hace dos años se definió mi ¿suerte?, ¿destino?, ¿siguiente parada? o como se diga.

Embarazadísima de Cande, programamos un viaje a Rosario para pasar el día de la madre y de paso, visitar a mi obstetra de reserva, ya que me había peleado con la de Buenos Aires (la ciudad donde vivíamos).

Mi esposo, sin trabajo hacía 4 meses, consiguió una entrevista mágica.

Y acá nos quedamos a esperar...

Esperar a Cande, que decidió que si no me quedaba quieta, ella salía antes.

Esperar una propuesta, resultado de la entrevista, que para esa altura se había transformado en dos, en tres, en un psicotécnico y un análisis pre ocupacional. Encierro obligado, playstation, juegos de aventura gráfica y sobresaltos en cada llamada del celular.

Y en quince días se resolvió el trabajo. Los quince días más largos de nuestra vida, sin dudarlo... Y cuando salió el trabajo, buscamos y reservamos departamento. Ya el plazo crítico para Cande había pasado y de a poco me dejaban moverme. Y Ariel volvió a trabajar. Y a menos de una semana de su nuevo comienzo laboral, un sábado mágico, Cande decidió que ya era el tiempo y nos hizo cambiar los planes, según su gusto o sus necesidades, por primera vez.

Dos años. Cuatro meses. Quince días. ¿Cuál es el plazo más largo? ¿Es relativo? ¿Cuánto depende lo que estás esperando de lo que te jugás en la espera? ¿Importa la respuesta?

No para mí, no en este espacio, no ahora. ¡Brindemos, Amor! Por vos, por mí, por Cande, por lo que peleamos esta familia, por lo lindo que es saber que Cande crece dentro de ella, con muchos abuelos y tíos como séquito. Porque estamos juntos a pesar de todo.

Volviendo a jugar


Estos días se presentaron complicados y el foco estuvo en otros temas, más urgentes aunque no necesariamente más importantes. Eso me hizo pensar que tenemos que volver a los orígenes, aunque sea un ratito, todos los días. Sentarnos al lado de nuestros peques, sentirnos sus pares y jugar como ellos, disfrutando como ellos. Por ejemplo:

- Cantar 36 veces seguidas el feliz cumpleaños, levantando los brazos cuando decimos "Candelaria" y aplaudiendo cada vez que termina, para empezar de nuevo.

- Apilar los baldecitos haciendo una torre bien alta, para tirarlos y volverlos a apilar.

- Tirarnos del tobogán, 23 veces, gritando mientras caemos en picada. Y volver a subir para tirarnos otra vez.

- Leer 44 veces el mismo cuento, marcando con el super dedito las escenas favoritas y volviendo a empezar.

- Hacer una ronda sin fin, con toda la familia, alrededor de la mesa, hasta terminar mareados y agotados.

- Ver 100 veces la misma película (siempre Chicken Little, siempre hasta que aparecen los extraterrestres), disfrutando y sufriendo con las andanzas del pollito.

- Girar, girar, girar, girar, hasta caer maread@s, siempre al ritmo de la canción de los Imaginadores.

¿Tienen algún otro juego para la lista? ¿Cómo son sus días? ¿También los descansa ver jugar a sus peques? Cuánto tienen para enseñarnos, ¿no?

¿Por qué?



En estos meses de embarazada primero y mamá después me surgieron varias dudas sin respuesta. "No entiendo, no entiendo, qué sea un insecto", decía Tom Hanks en la película "Quisiera ser grande". Y yo estoy igual...
Acá las planteo a ver si me ayudan con las respuestas o si surgen nuevas preguntas.

1) ¿Por qué las nenas deben vestirse sólo de blanco y/o rosa?
¿Por qué te miran raro las vendedoras cuándo pedís otros colores, que por supuesto no existen? ¿No tiene 7 colores el arco iris? ¿Ser bebé y nena limita la paleta cromática a dos tonos, de todos los que pueden combinarse?

2) ¿Por qué cuando más cansada estás, más despierta está tu hija? ¿Existe algún proceso misterioso y simbiótico que te chupa la energía y se la pasa a ella?

3) ¿Por qué el living ordenado y limpio provoca desparramar juguetes? ¿No existe otra forma de jugar? ¿Por qué cuándo el piso ya no se ve del arsenal de juguetes derramados la única opción que queda es vaciar el baúl?

4) ¿Por qué piensan que me interesa lo que los hijos de otras madres hicieron y a qué edad? No me importa a qué edad caminó la hija de Alicia ni cuántas palabras decía el sobrino de Antonia a la edad de Cande. Me encanta disfrutar cada día con mi hija y ver cómo ella sola va descubriendo su lugar en el mundo.

5) ¿Por qué tiene que usar mamadera? ¿Dónde está escrito que forma parte del aprendizaje de todos los chicos? Si tuvo la suerte de tener una mamá full time que le pudo dar la teta mientras la leche era el único alimento... Si cuando aprendió a comer sólidos, aprendió en paralelo a usar el vaso con tapita... ¿por qué va a usar mamadera para tomar la leche, una vez que dejó la teta? ¿Y por qué le molesta al "mundo" que no use mamadera?

6) ¿Por qué crece taaaan rápido? Parece que fue ayer cuando la tuve por primera vez en mis brazos y se prendió por primera vez a mi teta. Y ahora camina, come sola, toma en vaso, se divierte dibujando y armando rompecabezas y nos dice lo que quiere y lo que no, señalando con el dedito. Y cuánto camino nos falta recorrer juntas...

¿Las mamis tienen alguna otra pregunta para agregar? ¿O alguna respuesta?

Decálogo del buen jugar (según Cande)




Últimamente estuvo hablando demasiado mamá. Ahora me toca a mí. Y vamos a seguir en la onda de consejos. Acá les comparto mi decálogo sobre el arte del buen jugar:

- No se puede jugar sin sacar todos los juguetes antes

- Sólo se puede elegir qué cuento leer, después de haber sacado todos los libros del estante.

-El papel y las pizarras le ponen límites al arte. Y hay que romperlos, continuando el dibujo en el piso, la ropa, las manos y la cara.

- Comer sin desparramar, volcar o manchar no alimenta igual de bien.

- Agua que no has de beber, usala para mojarte las manos o para salpicar a los papis.

- Nada mejor que llevar parte del arenero en los bolsillos del pantalón y las zapatillas, para tener un poco en casa.

- Si terminaste de desparramar los juguetes en el living, anda a jugar con los chiches del dormitorio.


- Los perritos de verdad son más divertidos que los peluches.

- Todos los baúles de juguetes deberían traer una canilla de verdad, funcionando. Las canillas tienen chorritos, que tienen múltiples usos en el juego.

- Siempre que los juguetes aburran y los cuentos cansen, recordemos que están los controles remotos, las computadoras, los escobillones y los frascos de perfume.

¿Cómo juegan ustedes? ¿Qué consejos podemos agregar?

Sólo se vive una vez ...


En estos días estaba pensando, por nacimientos y embarazos varios entre mis amigas, todas las cosas que deberían enseñarte en algún lado (colegio, facultad, post grado) o contarte las que ya pasaron por eso. Y que no te enseñan ni te cuentan.

¿Nos olvidamos de eso, una vez que lo pasamos, al punto de no considerar que lo que tenemos para contar puede servir para paliar angustias y sobresaltos de nuestras amigas que nos siguen en el camino? ¿No están para eso las amigas?

Estoy hablando de las desventuras de ser madre primeriza, sobre todo cuando toda la familia es primeriza y se siente dueña de la criatura. Y nos encontramos con un ejército de abuelos, tíos, primos y primos de primos ansiosos de organizar nuestra vida según su comodidad, para disfrutar de la novedad en forma de bebé que ahora vive con nosotros.

Por supuesto, este ejército no considera la revolución hormonal que vive adentro nuestro, ni la experiencia del parto que terminamos de pasar hace apenas unos días ni la responsabilidad que tenemos por esa pequeña personita que depende de su mamá para todo.

Para romper esa tradición de silencio absoluto, van algunos puntos que es bueno tener presentes:

- Las visitas de compromiso no son recomendables (en realidad no son bienvenidas) durante por los menos, los primeros quince días. Necesitás descansar, acostumbrarte a tu nuevo cuerpo sin panza y aprender a conocer a tu bebé y todo eso es más importante que atender a parientes y/o amigos. Los que de verdad te quieren, sabrán comprender la situación perfectamente.

- Nadie mejor que tu bebé para avisarte cuando tiene hambre y cada cuanto necesita comer. Los "expertos" dicen que tiene que tomar entre 10 y 15 minutos de cada pecho. Pero probablemente te lleve una hora reloj cumplir con ese esquema, porque se va a quedar dormido en el medio. Cuanta mayor sea la frecuencia con la que se prenda al pecho, más leche va a bajar. Y los pechos se lastiman al principio. Y duelen, pero lo que los cura más rápido es la misma leche.

- Las horas de la comida del bebé son sagradas. Y deben cumplirse en un ambiente relajado y a solas. Sólo él y vos. Y el padre. Extraños abstenerse de aparecer y/o dar consejos. Y dentro de extraños se comprende a todos los que no ayuden a tu tranquilidad y su disfrute en ese momento.

- Es más fácil conseguir un doctorado en análisis matemático que entender la lógica de las marcas para poner los talles y medidas de pañales y ropa de bebé. Para los pañales, cuando encuentres la marca y el modelo del calce perfecto, mantenete fiel a ellos. Para la ropa, ante la duda, siempre un talle más. Los bebés crecen rápido y en algún momento le va a quedar bien.

- Vas a estar cansada, muy cansada. No te exijas ni pretendas seguir el ritmo que tenías antes. Dormí cuando puedas o te deje el bebé. Atendélo, que te necesita mucho y que la familia (padre, abuelos, tíos, etc.) te ayude con la casa.

- Ante la duda, consultá a tu mamá. Es la única que va a estar siempre disponible y la que te va a dar la mano más grande, respetando tu criterio y sin querer enseñarte lo que no pediste aprender.

A las madres, ¿se les ocurre algún otro consejo para agregar? A las que están por serlo, ¿tienen alguna duda? ¿Qué nos quedó en el tintero?

Manchas



Hay pocas cosas que entretengan y mantengan concentrada a Cande tanto como los elementos para dibujar y pintar.

Tiene pizarra mágica, pizarra para tizas, pizarra para fibrones y una cartuchera con ceritas, lápices negros, lápices de colores, tizas y alguna que otra birome que se sirve de nuestras mesas de trabajo.

Por supuesto, lo más divertido de todo son las biromes, las tizas de colores y los fibrones para la pizarra. Con las biromes firma o corrige (previa observación atenta de lo que hace la mamá cuando no se dedica a ella en exclusividad).

Con las tizas empieza dibujando en su pizarrita y después se extiende a la ropa, el piso y los sillones. El arte no puede estar limitado al tamaño de una pizarra. Menos cuando está todo el piso para continuar los dibujos. "ARTE", "ARTE", "ARTE". "Tía" Andrea me explico en varias oportunidades que hay toda una corriente de vanguardia en artes plásticas que propone esta misma cuestión. Y estuvieron años explorando posibilidades para hacer lo mismo que Cande con su año y medio de edad.

Con la pizarra blanca y el fibrón (prestado por mamá, que lo usa para dar clases) las reglas suelen ser más estrictas: "sentadita, lejos de artículos dañables y sin pasear con el fibrón abierto por la casa". Pero no siempre se pueden cumplir. Menos cuando papá agrega colores al fibrón negro de mami y los límites de la pizarra condicionan ese afán de expresión.

¿Qué hacemos frente a ese despliegue artístico? Evitar la ropa linda cuando la niña está en plan creativo; mucha paciencia; alcohol y quita manchas y mucho de sentido del humor.

Acompaña este post una muestra del poder creador de Cande. ¿Cómo manejan ustedes los ataques artísticos de sus chicos? ¿Cómo combaten la manchas?

Un año y medio


Querida hija: hace un año y medio que decidiste conocernos y nos cambiaste los planes de un sábado al mediodía.

¡Cuánto creciste, cuánto aprendiste y cuántos nos enseñaste en estos 730 días que llevamos juntos!

Te vemos tan chiquita, tan necesitada de nosotros, de nuestra mano para caminar por la vida y al mismo tiempo, tan apurada por crecer y ser independiente.

Tu sonrisa nos ilumina los días, tus carcajadas cuando algo te divierte, mucho justifican las noches sin sueño y los cambios de prioridades de nuestras vidas.

Tu carácter fuerte y decidido, que aparece frente a un NO inesperado e indeseado nos muestra la herencia de la familia (eternamente cabezotas, diría tu bisabuelo).

Tu emoción (aplaudiendo o zapateando) frente a una nueva propuesta de juego o a un nuevo logro conseguido nos hace desear que no crezcas tanto como para perderla en la ruta que te toque.

Seguí creciendo así, querida Cande: fuerte, sana, decidida y alerta frente a lo nuevo.
Seguí marcando el ritmo de tu familia.

Seguí cambiandonos la rutina de cada día, poniéndote por delante de todo. ¡Felicidades en este día y en todos!

Una historia común

- ¿Tomamos algo? – superando 27 años de cuidar las formas y mantenerse al margen, se animó a la invitación.

- Bueno – fue la respuesta del otro lado del teléfono.

Y la cita se fijó en Rock ‘n fellers, cerca de la casa de ella, en la otra punta de la ciudad para él, a la hora de las brujas.

Se conocían desde hacía ocho meses, cuando coincidieron en el mismo ámbito laboral. Ella estaba estudiando su última materia para ser Contadora, sin demasiado entusiasmo (el tema era bastante denso); él, ya recibido, alternaba su tiempo libre entre su banda de rock y una novia demandante y poco compañera. Seguramente, se habían cruzado sin verse por las calles de la ciudad que los alojaba, pero no era su momento.

Y llegaron al lugar de encuentro, cargando sus historias personales, 27 años de ellas y empezaron a conocerse de otra forma, sin guardar las formas que exigía la empresa, una empresa no demasiado propensa a fomentar ese tipo de situaciones.

Y se sintieron tan a gusto, que la cita se renovó. Y jugaban a ser “compañeros de trabajo” de 8 a 17hs, a cara de piedra, mientras decidían que querían o debían ser fuera de ese horario.

No fue fácil ponerle nombre al vínculo que los unía, pero las circunstancias los fueron llevando. Ella se recibió y él la estaba esperando con el resto de la familia mientras daba su último examen. La familia de ella descubrió que era más que un rockero de River que salía con la “nena” y empezaron a conocerlo primero y a sentirlo un miembro más con el paso del tiempo.

Pasaron los meses, pasaron los trabajos, cambiaron las realidades, ella empezó a viajar y la relación se complicó, porque era más virtual que real. El poco tiempo presente en Rosario de ella se dividía entre él y la familia, en un tironeo constante.

Ella se mudó a Buenos Aires, él buscó trabajo allá para seguirla y, a pesar de una tormenta familiar, se instalaron en un monoambiente en el centro de la capital. El cambio de vida no fue fácil, por supuesto. Nunca lo es…

Pero siguieron adelante, tratando de adaptarse y superar las diferencias y a los 6 meses, para el aniversario de aquel café, se comprometieron.

La noticia terminó de disipar las nubes familiares y la emocionó a ella. Con su cuadernito en la mano hacía lista y planes sobre el futuro evento, mientras él sufría el peor ataque de dudas y vértigo de todos esos años juntos.

“Pero el amor es más fuerte”. Eso dicen, eso cantan y eso decidieron juntos, hablando mucho, mucho, mucho.

Y hablando planearon la boda más divertida del mundo, llena de sorpresas y emociones para todos los gustos.

Y hablando, decidieron que la capital no era un buen lugar para vivir y ver crecer hijos. Y planearon la vuelta a la ciudad que los había visto nacer, crecer y conocerse.

Y volvieron, él con una entrevista de trabajo, deseando que se concrete, después de cuatro meses de búsqueda; ella con panza de 7 meses y la orden de quedarse quieta. Y se concretaron ambos, trabajo y panza (Cande), en una semana del mes de noviembre.

Y acá se quedaron, ahora los tres, cerca de abuelos, tíos y parque, en una ciudad más chica, pero más amigable para vivir.

Y ahora se cumplen 9 años del primer café solos. Rock ‘n Fellers no está más en el lugar donde nos encontramos, sino acá cerca, a una cuadra de casa, pero no fuimos nunca desde la reinauguración porque no hacemos cola para comer ni pagamos lo que no valen las cosas.

Y ya son 3 años del sí que nos dimos frente al Padre Juan en la cripta de Lourdes.

Y cuantas cosas compartidas, cuantas travesuras, cuantas anécdotas, cuantas batallas, cuantos cambios, cuanta vida.

Y no me arrepiento de haberte seguido el juego en el chat, ni de haberte invitado esa noche, que nuestros amigos se bajaron de la salida. Vale la pena cada momento que compartimos. Y nuestra hija, Cande, la caminante es el mejor regalo que nos dimos y les dimos a los nuestros.

Por muchos años más juntos. Y vamos para adelante, como siempre.

¡Felicidades papis!



Cande dice:

Hoy el post es cortito y con una dedicatoria especial.

Mis papis cumplen su aniversario.


Si me preguntan, yo no entiendo muy bien qué significa esto de los aniversarios, pero por lo que estuvieron diciendo estos días parece que hace 9 años, un día como hoy, salieron por primera vez. Y después de eso se pusieron de novios con todas esas costumbres que tienen los grandes. Y hace 3 años, un día como hoy se casaron.

Y eso es importante y merece festejo, porque ahí empezaron a formar lo que hoy es mi familia. Así que brindemos por ellos (yo con leche, agua o jugo de naranja, porque otras cosas no me convidan), porque decidieron ser una familia para que nazca yo.


Vacaciones!!!








Después de las fiestas, los papis estuvieron de vacaciones. Yo no sabía que eran las vacaciones, hasta que empezaron. Ahí me enteré.

Les cuento. Vacaciones significa que papá no se va temprano de casa y que estamos los tres juntos todo el tiempo. Mamá y papá se levantaban y pensaban lugares para ir y cosas para hacer en familia.

Entonces, aprovechamos para visitar a los abuelos en días que no fueran de fin de semana; fuimos a un lugar re divertido en el shoping, con pelotas y botones y sirenas y muñecas, donde papá jugó más que yo. Hasta se metió en el pelotero, según dijo él, para cuidarme, pero mucho no le creo. Y también nos quedamos a dormir en una casa que no era la nuestra.

Resulta que salimos un día re temprano de casa, cargados de bolsos (los papis los llevaban, yo no), subimos a un auto grande grande que no manejaba el abuelo y aparecimos en un casa llena de árboles y pasto con una pileta enorme con un chorrito super interesante. Del viaje mucho no les puedo contar, porque yo aproveché para hacer una siesta. Y ahí nos quedamos a pasar el día, y otro más y otro, durmiendo en esa casa y todo.

Jugamos mucho, en las hamacas, en el parque y sobre todo en la pile, con el chorrito de agua. Y después nos volvimos a casa. Por suerte estaban todas las cosas en su lugar cuando llegamos: los chiches, los cuentos y mi cuna.

Y a los dos días, papá volvió a irse temprano, a trabajar y volvimos a la rutina de siempre.

¿Cada cuánto serán las vacaciones?

Mudanzas


"Hace dos meses se mudó la abuela. Yo no sabía que era esto de las mudanzas hasta que en casa y en la casa de la abuela empezaron a hablar del tema...

Y mientras pasaban los días, se hablaba más y más de eso. Y además de hablar, aparecieron cajas y bolsas, y mami y la abuela vaciaban los muebles y metían las cosas en esas cajas y en las bolsas negras. Y el abuelo se llevaba las bolsas y no las volvía a traer. Y las cajas estaban desparramadas por todos lados.

La verdad era todo un lío, la casa de la abuela dejó de gustarme, porque no había forma de moverse ni de practicar el super gateo (entonces era chiquita y no sabía caminar y ni pensar en aprender entre todos esos bultos).

Y cuando parecía que nada podía ser peor, la casa de la abuela dejó de ser esa.

No fuimos más por ahí, y empezamos a ir a otra casa. Los papis me llevaron un domingo, hace dos meses y dijeron que ESA era la casa de la abuela ahora.

¿Cómo iba a ser ESA la casa de la abuela? Ahí estaban las cosas de los abuelos y del tío, pero la casa no era esa.

Yo sabía que no era esa... Si en la casa de la abuela viví mis primeros meses, cuando salí de la panza de mamá y del sanatorio y hasta que los papis me trajeron a casa. Y además, a la casa de la abuela fui de paseo con mami casi todos los días, desde entonces.

Por suerte no era la única que pensaba así. Taru también me apoyaba y se iba a la puerta para pedir que lo llevaran a su casa. Pobre Taru, nadie le hacía caso.

Y con el tiempo Mami ayudó a la abuela a hacer desaparecer las cajas; aparecieron todos mis cuentos y chiches y más también; recorrí los lugares de esta nueva casa, me instalaron una pileta en el patio y me acostumbré a la "nueva casa"...

Y ahora corro por todas sus habitaciones y juego en la pileta del patio. Pero a veces pienso: ¿qué habrá sido de la otra casa? ¿Me acordaré cuando sea más grande de lo que vivimos ahí?"

Retomando


Acá estamos, volviendo a la rutina que seguimos durante el año.

En el medio, durante este largo silencio ayudamos en una mudanza, despedimos al 2010 y recibimos al 2011, nos tomamos vacaciones, paseamos por Victoria, disfrutamos de la/s pileta/s, jugamos en un pelotero, arreglamos la compu, asistimos en la elección de un vestido de novia y aprendimos a caminar.

De todos estos momentos tenemos mucho para contarle. De a poco nos iremos poniendo al día...

Caminando por la vida



Y finalmente ocurrió.

Fueron muchos días de practicar y practicar, llevándonos de la mano por toda la casa: del living donde trabaja mamá al estudio de papá y otra vez de vuelta al living.

Muchos días de esfuerzo en tratar de mantener el equilibrio para sostenerse parada, sin tener que agarrarse de los muebles.

Tardes completas paseando, estirándose con mucho trabajo, para pasar del sillón a la silla y de la silla al mueble del tele, tratando de no caerse.

Un par de semanas haciendo el ejercicio que le mostró mami: unos pasitos solita, solita, hasta refugiarse en los brazos de mamá, sólo de mamá.

Y ahora, desde el jueves pasado todo eso es parte de la historia, porque nuestra Cande camina solita. No necesita muebles, ni manos, ni ejercicios de práctica y está fascinada con su bien ganada autonomía.

Papis y abuelos: a cerrar las puertas, no dejar nada al alcance y prepararse para correr atrás, porque ella no está dispuesta a quedarse quieta.

Ahora está investigando cómo es esto de correr, sobre todo, atrás del pobre Taru, porque caminar está resultando demasiado fácil.

¡Felicitaciones querida hija por este logro! Ya sos toda una nena, ansiosa por nuevos desafíos y cosas para aprender. ¡Te queremos mucho!